Homilía – Última Eucaristía de la AG 2016 – 15 de Julio del 2016

Homilía – Última Eucaristía de la AG 2016 – 15 de Julio del 2016

Homilía – Última Eucaristía de la AG 2016

https://www.youtube.com/watch?v=H449ZchK2xg

Después de un largo e intenso camino tanto a nivel personal como comunitario, provincial e internacional que nos condujo a la 42ª Asamblea General de la Congregación de la Misión, los delegados de todas las Provincias de la Congregación, estuvimos reunidos en la Universidad de DePaul, en Chicago, desde el 27 de junio hasta el 15 de julio. Estuvimos compartiendo, discutiendo y profun dizando los documentos elaborados previamente por la Comisión Preparatoria. Estos sirvieron para elaborar el documento final de nuestra Asamblea General, que nos señalará, a todos los miembros de la Congregación, el camino a seguir en los próximos seis años.
Quiero dar gracias al Espíritu de Dios, al Espíritu de Jesús, al Espíritu Santo por acompañarnos e iluminarnos a lo largo de nuestra Asamblea.
Gracias a la presencia misericordiosa de Dios pudimos llevarla a cabo. Esta 42ª Asamblea General desde sus comienzos hasta su clausura, ofreció signos concretos de esperanza, de fe, de amor y de celo apostólico además de motivarnos a ser testigos proféticos con palabras y obras a la luz de la celebración de los 400 años del Carisma Vicentino. Todo esto animado por nuestro lema: “400 años de Fidelidad al Carisma y Nueva Evangelización”.
Llevaremos a nuestras Provincias, Vice-Provincias, regiones, comunidades locales y a cada cohermano, líneas de acción y compromisos concretos para realizarlos en los próximos seis años y más allá.
En diferentes momentos y de diferentes formas, en esta Asamblea, escuchamos la sed de profundizar sobre nuestra vocación propia con el fin de responder al profetismo que la Providencia ha puesto delante de nosotros.
Permítanme nombrar dos fuentes de nuestra Espiritualidad que sintetizan nuestro ser de vicentinos: las Reglas Comunes y las Constituciones y Estatutos.
Hay dos capítulos que me gustaría invitarles a leer a la luz de lo que hemos compartido durante la Asamblea: Se trata del capítulo décimo de nuestras Reglas Comunes que habla de las prácticas espirituales utilizadas en la Congregación y del capítulo cuarto de nuestras Constituciones que habla sobre la “Oración”.
Es este el fundamento, la fuente, que hará que nuestros compromisos, que nuestras líneas de acción expresadas en el documento final, sean finalmente una realidad que perdure.
San Vicente de Paúl, según las Reglas Comunes en los capítulos duodécimo y decimocuarto, nos urge a que estas Reglas se arraiguen en nuestras mentes y en nuestros corazones, que las tengamos siempre con nosotros y que las leamos cada tres meses. Esta es mi invitación y mi más profundo deseo: que cada uno de nosotros, cada cohermano de la Congregación de la Misión, lea de forma regular, cada día, un artículo o un apartado de las Constituciones y de las Reglas Comunes.
También hay tres libros, tres santos libros, que les invito a portar por doquier, que nos acompañen donde quiera que estemos: en casa, en un viaje, en vacaciones. Ellos son: la Biblia, el Breviario y las Reglas Comunes y Constituciones.
Al embarcarnos en este peregrinar de seis años, como miembros de la “Pequeña Compañía”, como solía llamarla San Vicente, quisiera que comenzáramos este camino en la capilla de la Apariciones de la Rue du Bac, Casa Madre de la Hijas de la Caridad, y en la Capilla de San Vicente de Paúl en la Rue de Sevres, en París, con el fin de pedirle a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y a San Vicente su intercesión por la Pequeña Compañía y por toda la Familia Vicentina en el mundo.
Antes de mi viaje a Roma, quiero a nombre de todos los miembros de la Congregación de la Misión, hacer un peregrinaje a estos dos lugares y celebrar la Eucaristía en la Capilla de San Vicente de Paúl el domingo 14 de Agosto y en la Capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa al día siguiente, el lunes 15 de Agosto.
Pondré todos nuestros sueños, esperanzas y deseos en las manos de nuestra Madre Celestial y de nuestro fundador para que con la ayuda de la Divina Providencia podamos entender y seguir el plan de Jesús para todos nosotros en este peregrinar en el que nos hemos embarcado.
Continuemos soñando, pero soñando juntos.
Si uno sueña solo, el sueño sigue siendo un sueño; si soñamos juntos, el sueño se convierte en realidad.

Día Décimo octavo, 14 de julio de 2016. Pronto en casa

Día Décimo octavo, 14 de julio de 2016. Pronto en casa

Collage_FotorLa jornada de este día la principió el P. Tomaz con la lectura de un mensaje del P. Manny Ginete, cohermano filipino que hace parte de la misión internacional en Sudán del Sur. En su comunicación pidió oraciones debido a la situación de inestabilidad, que una vez más, vive el país, situación que ha obligado a extranjeros y a ONG a abandonar aquel territorio..            

Acto seguido, se presentaron a la Asamblea algunos reportes de las provincia que se encuentran en pleno crecimiento. La primera, la viceprovincia de Camerún, hasta febrero, misión y región de la provincia de París. El P. Ondoua Kono, vice visitador, se refirió a los signos de esperanza que se manifiestan allí: el crecimiento rápido del número de seminaristas (30), el aumento de solicitudes para ingresar a la comunidad ha desbordado la capacidad de acogida. Sin embargo, ya se han presentado algunos retos como la calidad de la formación que se les pueda ofrecer y la falta de recursos económicos para el sostenimiento de la misión y los misioneros.              

La segunda, la viceprovincia de Vietnam. Su vice visitador, el P. Augustin Gia Nguyen Huu y el delegado a la Asamblea, Gerard Du Tran Cong, hablaron de su historia que se remonta a 1950, se trata de una fundación de los cohermanos de la Provincia de París. A pesar de los grandes retos existentes, de la guerra, de las políticas gubernamentales, la comunidad ha crecido sorprendentemente. En la actualidad hay un número de 77 cohermanos, 150 estudiantes, incluidos los 15 del Seminario Interno. El promedio anual de ingresos oscila entre los 25 y 30 estudiantes. Su misión se desarrolla en regiones remotas del país y en misiones internacionales.

La tercera y última, fue la provincia de Nigeria. Su visitador, el P. Cyril Mbata, precisó que sus inicios se deben a los cohermanos de la Provincia de Irlanda, hacia 1960. En la actualidad son 92 sacerdotes, y un número bastante alto de vocaciones; su actividad misional la realizan en varios lugares del mundo. Esta fue la ocasión para comentar el lamentable accidente automovilístico que dio como resultado, en febrero pasado, la muerte de seis de sus seminaristas; el P. Cyril transmitió los agradecimientos por las oraciones y el apoyo de los cohermanos.        .

Durante este día se observaron varios videos de experiencias de seminaristas. Los del Collegio Alberioni en Piacenza, Italia, este es un seminario internacional en el que hacen su proceso formativo estudiantes de las provincias de Oriente, Italia y la misión de Albania. Otro de los seminarios que se hizo presente, por medio de un video, en la Asamblea General fue el de la Provincia de Colombia, en él, los seminaristas colombianos compartieron sus experiencias en el seguimiento de Jesucristo, según el legado de San Vicente.

Después del descanso del almuerzo, el P. Gabriel Naranjo de Colombia presentó a la Asamblea el Documento Final en nombre de la Comisión de Síntesis y Redacción. La presentación contempló la explicación, en detalle, de la forma como la comisión esbozó y preparó el documento, y de la selección de las sugerencias y propuestas surgidas en la reflexión de los grupos de trabajo. Posteriormente se distribuyó el documento a los asambleístas para que fuera leído. Se realizó una reflexión en grupos con la indicación de sugerir, si se veía conveniente, ajustes al documento; el trabajo que se prolongó por un buen rato. Posteriormente se procedió a la plenaria.  .

Finalmente se presentó un animado debate a pesar de la hora, algunas delegaciones propusieron ajustes y cambios en el documento respecto de su enfoque, extensión y prioridades. Con este trabajo concluyó la jornada.

 

Homilía del Superior General, P. Tomaž Mavrič, C.M., el 10 de julio de 2016.

Homilía del Superior General, P. Tomaž Mavrič, C.M., el 10 de julio de 2016.

 Eucaristía con la Familia Vicenciana en Chicago

5Con gran alegría y agradecimiento a Dios, me gustaría ofrecer mi saludo más afectuoso a todos los miembros de las diferentes ramas de la Familia Vicencianas en Estados Unidos, así como hacer llegar un caluroso saludo a todos los miembros de la Familia Vicenciana en todo el mundo.

Con profunda confianza en la Providencia, podemos mirar con gran esperanza el futuro, pues el carisma que tratamos de vivir como miembros de la Familia Vicenciana en el mundo de hoy es un gran «signo de estos tiempos».

Inspirados y acompañados por la Virgen de la Medalla Milagrosa, por San Vicente de Paúl —el evangelizador de los pobres—, por los muchos Santos y Beatos de la Familia Vicenciana y por tantos miembros maravillosos de la Familia en todo el mundo que, hoy en día, son destacados ejemplos y mentores de cómo encarnar el carisma vicenciano, tenemos todas las herramientas necesarias para participar activamente en la construcción del Reino, haciendo de este mundo un lugar mejor para todos.

Hemos terminado, recientemente, el «año de la colaboración» de la Familia Vicenciana. ¡Fue un año de grandes bendiciones!

Creció nuestra conciencia de lo importante y esencial que es colaborar entre nosotros, tanto hacia dentro de las ramas individuales, como las ramas vicencianas entre sí, en los planos local, nacional e internacional.

En nuestros hermanos y hermanas hemos descubierto los muchos regalos, de todo estilo y condición, que Dios ha otorgado a cada persona.

Hemos visto los resultados positivos que se consiguen al compartir nuestros talentos y dones en proyectos o compromisos concretos, consiguiendo ser mucho más eficaces en sus objetivos y produciendo frutos mucho más duraderos.

Hemos conocido nuevas ramas y miembros de la Familia Vicenciana en el mundo, cuya información actualizada se añadió a la lista, que actualmente cuenta con más de 225 ramas diferentes, sean hombres y mujeres de congregaciones religiosas o miembros de asociaciones o grupos de laicos.

En muchos sentidos esto ha sido posible gracias a los grandes esfuerzos de los miembros de la Oficina de la Familia Vicenciana Internacional, de nueva creación, ubicada en Filadelfia, Estados Unidos.

Mas aún está lejos de conocerse en su totalidad el número de miembros de nuevas ramas que se han de añadir a la Familia Vicenciana en todo el mundo.

En diferentes partes del mundo seguimos descubriendo nuevas congregaciones, grupos, asociaciones, así como individuos que en este momento todavía no pertenecen oficialmente a alguna rama específica, pero que viven el carisma vicenciano en un modo concreto y activo.

Es mi esperanza y deseo que cada vez más individuos y grupos enteros, asociaciones, congregaciones religiosas, se unan a la Familia Vicenciana.

Es nuestra misión común, confiada por el mismo Jesucristo, en nombre de los pobres. Un símbolo maravilloso, que habla poderosamente de colaboración o de apoyo dentro de la Familia Vicenciana, es la imagen de piezas de rompecabezas, de diferentes colores, formas y tamaños, que, después de colocarlas juntas, componen un hermoso cuadro.

¡Pero es necesario que crezca aún más la colaboración entre los diferentes miembros de la Familia Vicenciana!

Debemos evitar cualquier individualismo en nuestro servicio a los pobres, tanto a nivel personal como a nivel de una rama concreta, para construir el Reino juntos, como familia.

¡Ese es el único camino a seguir y la forma de obtener resultados efectivos y duraderos!

Es el carisma de San Vicente de Paúl, la espiritualidad vicenciana que hace de nosotros sus seguidores, miembros de una misma Familia.

Las cinco virtudes que forman parte de la espiritualidad vicenciana: la sencillez, la humildad, la mansedumbre, el abandono de uno mismo —que trae resoluciones concretas como ofrenda a Jesús y a los Pobres— y el celo, dan forma a nuestras vidas para protegernos contra las diferentes tentaciones y atractivos del mundo, en el que las personas viven como si Dios no existiera, como si Jesús fuese una figura irrelevante en la historia de la humanidad, en el que todo gira alrededor de uno mismo, sin tener tiempo para el hermano y la hermana de al lado, así como para las innumerables personas de todo el mundo que están sufriendo, esperando y deseando ser ayudadas.

Las cinco virtudes son como una cadena que hace que nuestra vida crezca en santidad, uniéndonos cada vez más en Cristo.

La sencillez nos conduce a la humildad, la humildad a la mansedumbre, la mansedumbre nos hace más fuertes al renunciar a uno mismo, haciendo de las decisiones y resoluciones concretas, en los diferentes momentos de nuestro viaje vital, una ofrenda agradable a Dios, lo que nos hace, finalmente, crecer en celo, inflamando nuestros corazones por la misión que nos ha sido confiada por Jesús, Evangelizador de los Pobres.

En la primera lectura, el quinto libro de Moisés nos dice que el mandamiento o los mandamientos no están muy lejos de nosotros porque sean imposibles de alcanzar y seguir, sino están, de hecho, al alcance de nuestras manos, están dentro de nosotros, en nuestro corazón.

Por esta razón, cuanto más lleno esté nuestro corazón del Espíritu de Jesús, más fácil será encarnar los Mandamientos en nuestra propia vida.

El Evangelio de hoy, la parábola del buen samaritano, termina con estas palabras: «id y hacer lo mismo».

Es una invitación, una llamada urgente a seguir caminando tras las huellas de Jesús, Evangelizador de los Pobres.

Como miembros de la amplia Familia Vicenciana, continuando en la profundización en nuestra colaboración, así en las cinco virtudes vicencianas, podemos mirar con mucha esperanza al futuro, para cumplir de la mejor manera posible la misión que se nos ha confiado.

https://www.youtube.com/watch?v=cNhozEvQBXA

Entrevista con el Superior General, P. Tomaz Mavric, C.M. para Radio Vicentina (Chile)

Entrevista con el Superior General, P. Tomaz Mavric, C.M. para Radio Vicentina (Chile)

El nuevo Superior General de la Congregación de la Misión, P. Tomaz Mavric, ha concedido una entrevista al P. Luis Chávez para Radio Vicentina y www.vicentinos.cl:

IMG_7495Estimados auditores estamos en Chicago, Estados Unidos, donde se desarrolla la Asamblea General de la Congregación de la Misión, la 42° asamblea general.

Estamos con el Padre Tomaz Mavric, nuevo Superior General de la Congregación de la Misión y de la Compañía de las Hijas de la Caridad. Queremos felicitarle y agradecerle por haber aceptado gustoso esta entrevista para Radio Vicentina online, creada y dirigida por el Padre Carlos de la Rivera, anterior Visitador de la Provincia de Chile.

Esta entrevista es también para la página web de la Congregación de la Misión en Chile y para toda la Familia Vicentina, que la espera con ansias.

En primer lugar, quiero mandar un cordial saludo a todos los cohermanos de la Congregación de la Misión, a las Hijas de la caridad, a toda la Familia Vicentina de Chile y de otros países… de todo el mundo. Es una gran alegría la que quiero expresar -en primer lugar- la que siento, por tantas cartas que están llegando, donde los cohermanos, las hijas de la caridad, otros miembros de la familia vicentina prometen la oración y eso da una base tremenda, una base segura, que me ayuda y me da confianza de que juntos podemos hacer algo lindo para Dios, para los pobres. 

Cómo me siento después de la elección?… yo diría que estoy todavía como un poco en las nubes… y eso está todavía presente en mí… pero hablando de las nubes uno también puede pensar en el Espíritu que se siente, el Espíritu de Dios, el Espíritu de Jesús, el Espíritu Santo que se siente que está en medio de nosotros, que nos está acompañando, que la Providencia nos va guiando a toda la Asamblea General y también la atmósfera tan fraterna, tan hermosa que siento entre nosotros… es una apoyo más que puedo en este momento mencionar para el camino que nos va a ir mostrando la Providencia.

Y Cuando salió Ud. de su Provincia rumbo a la Asamblea ¿se imaginó que esto se le pude venir encima? 

Uno nunca sabe de antemano como es que el Espíritu nos va a guiar. Pero es así… por aquí y por allá había unas palabras, pero uno no puede decir que sabe, ni estar completamente seguro. Es así que lo mejor es estar abierto al Espíritu. Lo que esperaba antes de llegar a la asamblea era que nos guiara el Espíritu y que lo que la providencia nos fuese mostrando, lo supiésemos aceptar.

Padre, esta entrevista, entre estas cosas, tiene por finalidad conocerlo mejor, Ud. podría contarnos algo de su historia personal, en lo familiar, en lo vocacional y lo que ha sido su vida misionera.

Sí. Yo nací en la Argentina, en Buenos Aires. Mis padres vinieron de Eslovenia, huyendo del comunismo en 1945, con sus familias y estuvieron, en un principio, tres años en un campo de refugiados en Austria y a la Argentina llegaron en 1948. Ahí se conocieron, se casaron. En nuestra familia somos tres hermanos y dos hermanas. Mi padre murió en 1989, pero mi mamá vive aún, en el sur de la Argentina, en la ciudad de San Carlos de Bariloche, donde también los vicentinos tenemos una parroquia, la Parroquia de la Medalla Milagrosa. 

Hice los últimos años de la primaria y los de secundaria en el Colegio María Reina, en la Provincia de Buenos aires, es un colegio fundado por nuestros cohermanos que vivieron de Eslovenia. Al lado del colegio había un internado, un colegio misional y yo pasé ahí algunos años… íbamos a casa después cada dos semanas más o menos, o bien estábamos todo el tiempo ahí. 

Así, después de la secundaria pedí unirme a la Congregación de la Misión y entré a la Provincia, que en ese momento se llamaba la Provincia de Yugoslavia, de la que eran parte los cohermanos de Eslovenia, Croacia y Macedonia. 

Hice el Seminario Interno en Belgrado, Serbia y en 1977 comencé la filosofía en Liubliana, la capital de Eslovenia, donde también hice la teología. Fui ordenado en 1983. Después mis superiores me mandaron a Canadá donde los vicentinos tenemos parroquias y estuve en Toronto 10 años y luego estuve 3 años en Eslovenia y después yo pedí en ese momento al Superior General el Padre Robert Maloney que aceptara para ir a las misiones internacionales y así justo en ese momento estaban contemplando abrir una misión internacional en Rusia en los Urales y así el Padre Robert Maloney me designó junto a un cohermano polaco a esa misión… eso fue en el año 1997 , ahí estuve 4 años en la ciudad de Niutalagil en los Urales. Durante esos años, en 2001, se fundó la viceprovincia de los Santos Cirilo y Metodio, la que incluye tres países: Bielorusia, Ucrania y Rusia. Mi Visitador me mandó a un curso de formación a Irlanda, estuve ahí en Dublín un año y después estuve un año acompañando a nuestros seminaristas en Eslovaquia .En 2004 me mandaron a la casa central, que entre nosotros se llama la “Casa Don de Dios”… ésta fue una idea de nuestro primer Visitador… que no se llame casa provincial o casa central, sino Don de Dios… en esa casa me quedé hasta hoy. Estuve en un principio en la formación, en el Seminario Interno y después fui elegido en 2009 como Vice Visitador de la Viceprovincia. 

¿Qué sueños tiene o que anhela Ud. para la Congregación de la Misión? ¿se ha hecho ya alguna idea de cuáles serían los énfasis que Ud. quisiera resaltar en su gestión? 

Una reflexión que compartí hace algunos días, tomada de un cohermano de la Provincia de Italia, que empezó a desarrollar la idea de Vicente como Místico de la Caridad. En los años recientes otro cohermano, Hugh O´Donnell, de Estados Unidos, siguió profundizando esa idea …Vicente como Místico de la Caridad… Creo que es una maravillosa oportunidad para nosotros como vicentinos, como Familia Vicentina, profundizar esta idea. El teólogo Karl Rahner, al final del siglo XX , escribió estas palabras que suenan proféticas,: “el cristiano en el siglo XXI va a ser místico o no lo va hacer”. Yo veo esto como una hermosa invitación para nosotros también de pensar en nuestro Fundador en su carisma, en su espiritualidad y profundizar justamente esta frase , esta idea: Vicente de Paúl, Místico de la Caridad y cómo nosotros podemos también serlo en nuestras propias vidas.

Cada Superior General tiene su estilo propio. Algunos se han destacado por su enseñanzas y prácticas espirituales, otros por sus cualidades administrativas y organizativas, otros como el padre que le antecede por su ímpetu misionero y sencillez, cuál cree que Ud. que va a ser su impronta en el servicio al cual ha sido llamado? 

Ud. me preguntó anteriormente si tengo algún plan, si tenía algunas ideas concretas para estos seis años… es lo mismo que se podría decir ante esta pregunta acerca del estilo que voy a seguir… Quiero seguir a la providencia… que Jesús nos vaya guiando y estar abiertos a la Providencia. Pienso que eso va a ser el mejor plan: darle la prioridad a Dios, a Jesús… que vayamos descubriendo juntos la misión que nos quiere confiar de hoy en más. Una cosa que quiero compartir, entre nosotros, cohermanos, y en las diferentes ramas de la Familia Vicentina, de las Hijas de la Caridad, de otras religiosas y religiosos, de laicos… ¡hay tantos dones, tantos talentos!… Mirando sólo lo que estoy experimentando en la Asamblea, ¡cuántos dones!… es un potencial tremendo para hacer y desarrollar el Reino de Dios, para este mundo en que vivimos para los pobres, a los que estamos llamados a servir… es la colaboración… hace poco terminamos el año de la colaboración en la Familia Vicentina… es un año que terminó oficialmente, pero tenemos que seguir este camino más y más… en eso veo como nuestro futuro.

¿Hay algo que le quitaría a la Congregación o que le añadiría a la Congregación? 

En este momento es difícil hablar concretamente de qué añadir o de qué sacar algo. Yo pienso que Jesús, que su Espíritu, la intercesión de la Virgen de la Medalla Milagrosa, de San Vicente, nos van a guiar, nos van a mostrar concretamente y nos van a dar algunas señales acerca de qué hay que mejorar y qué no corresponde a nuestro carisma, o qué deberíamos agregar. Pienso que tenemos que mirar con mucha esperanza al futuro, justamente porque dándonos a la gracia de la providencia, pienso que no nos vamos a equivocar.

En este último tiempo se habla mucho de la reconfiguración, ¿cuál cree Ud. que es modelo que mejor se ajusta dentro del modelo de reconfiguración: si la fusión de provincias o la colaboración?

Seguramente si la reconfiguración la entendemos sólo como fusión de provincias eso no es suficiente, eso, al final del día no resulta en nada positivo, porque jla idea es colaborar. Si se hace algunos cambios en la provincia como tal y entre las provincias como tales es para el bien espiritual, en primer lugar, es para el bien de las personas que estamos llamados a servir, para los pobres. Ese tiene que ser nuestro fin, cómo servirlos mejor. Es por esta razón que en la Congregación – y no sólo en la nuestra- sino que este proceso se da también en otras congregaciones… Es porque en algunos lugares del mundo hay menos vocaciones, hay menos cohermanos o están disminuyendo, que se está tomando estas decisiones… pero la colaboración es la base para servir mejor.

¿Que le diría Ud. a nuestras hermanas, las Hijas de la Caridad?, como Ud. es Superior General de ellas también… por mi experiencia… mi vocación se las debo a ellas. ¿Qué mensaje les daría?

Les agradezco de todo corazón por sus oraciones, cuantas casas y provincias ya mandaron sus felicitaciones donde en primer lugar está la oración, la promesa de oración y esa oración regular y diaria. Por eso a todas las Hijas de la Caridad va un gran saludo, un cariñoso saludo, un abrazo a cada hermana… y como dijo Ud. su vocación se la debe también a las Hijas de la Caridad y eso es también una señal concreta de colaboración, de que nos ayudamos los unos a otros. Todos estamos alegres si estamos desarrollando más y más la colaboración y Dios nos da a través de nuestros hermanos y hermanas, sin lugar a dudas. El tremendo trabajo que las Hijas de la Caridad están haciendo y han hecho por tantos años, por tantas décadas y siglos, desde la fundación de nuestro carisma, del que el año que viene vamos a celebrar 400 años. Les deseo a ustedes, como a nuestros cohermanos y a todos los miembros de la Familia Vicentina, que sigamos dando ejemplo de servicio y con mucha esperanza y así Dios nos va a dar vocaciones, para que no sigamos disminuyendo, sino al revés creciendo y desarrollándonos. Si Dios quiere, pronto nos veremos… En unas semanas o meses, probablemente ya comenzaré con visitas y con mucha alegría también espero encontrarme con ustedes.

El próximo año celebramos 400 años del carisma vicentino. ¿Cuál cree Ud. que sea el signo más elocuente que debemos dar como Familia Vicentina al mundo de hoy? 

Nuestra espiritualidad está centrada en Cristo, y la Encarnación, la Trinidad, la Eucaristía, el amor a la Virgen María…son los fundamentos de nuestra espiritualidad… Profundizar en nosotros la espiritualidad a la que fuimos llamados a vivir… eso nos va a llevar a los pobres, más y más. Profundizar nuestra espiritualidad nos va a acercar más y más a los pobres. Vamos a encontrar más y más las respuestas que hoy el mundo necesita, especialmente los pobres. Es lo que veo como signo de nuestros tiempos, y nuevamente, la Providencia nos va a ir marcando las necesidades y pienso que también para las personas que nos rodean, a las que vamos a ir encontrando durante el año que viene, cuando vamos a festejar los 400 años… las personas que están con duda, que están alejadas de Dios, van a poder ver, por medio de nuestro vivir y de nuestro actuar que sí, que es algo que sale de Dios y también ellos van a ser atraídos a este camino y así se va agrandando el círculo más y más. Podemos ir incluyendo más gente en nuestro círculo, para que la familia se vaya agrandando y más bien, con la gracia de Dios, vamos a hacer.

Padre, en estos tiempos en que la tecnología ha abierto muchos campos, sobre en toda la comunicación, las redes sociales hay muchos jóvenes que visitan las redes sociales y han tenido la oportunidad de conocer a la Familia Vicentina a través de ella. En Chile se formó recientemente, motivado por un seminarista, una red juvenil de servicio que abarca a jóvenes de todo Chile y ellos comparten ese anhelo de también dar un servicio y ese servicio se ha hecho efectivo en las catástrofes naturales que hemos tenido y que han sido muchas en los últimos años. Como decía Ud. estos tiempos van a ser de místicos y yo percibo en esos jóvenes ese sentido místico del cristiano. Me gustaría que Ud. envíe unas palabras de ánimo a todos esos jóvenes que están dispuestos a involucrarse en el servicio.

Estoy tan contento de escuchar esto, de que los jóvenes, ustedes jóvenes, están viviendo con un corazón tan abierto, que están usando las redes sociales, las diferentes formas de comunicación para el bien. Veo una gran posibilidad y pienso que más y más tenemos que ir también desarrollando este campo de los medios. Los medios están, las herramientas están aquí, los podemos usar para el mal o los podamos usar para el bien. Los medios como tal no son malos, son medios. Depende de nosotros y veo un gran potencial: más gente va a ver y escuchar ejemplos como ustedes, queridos jóvenes… lo que están haciendo, el servicio que están prestando, su corazón abierto a la ayuda que hacen a los pobres, en diferentes campos y de diferentes formas, y es de esperar que otros van a estar y a otros se les van a abrir los corazones y se van a decidir… yo también puedo hacer algo así… claro que yo también podría ayudar de esta forma o se le van a agregar nuevas ideas… 

De todo corazón les digo, sigan para adelante, traten de invitar a otros que los sigan, que se avecinen y que su servicio sea fundado en Jesús, en nuestro Dios, en nuestro hermano, que nos da un fundamento sólido, el más sólido de todos, porque van a venir momentos difíciles … cuando uno ve que las cosas no van como uno deseó o planeó o hay tantas necesidades, que uno empieza a perder la esperanza, es justamente el acompañamiento de Jesús, es ir siempre con la mente con el corazón abierto, sabiendo que Jesús está con nosotros y es Él quien nos está abriendo las puertas y es la Madre, la Virgen, que nos está acompañando y ellos nos llevan a los pobres, no vamos nunca solos… Y Dios quiera que entre ustedes, entre los jóvenes, estoy seguro, que entre ustedes también Jesús llama a seguirlo, como sacerdote o misionero o hermana en la vida religiosa. Ustedes mismos van a sentirlo. Si su corazón empieza a palpitar en esa dirección, ábranle los corazones y díganle sí con mucha humildad, pero con mucha confianza, porque es él que quien está llamando.

Muy bien, muchas gracias Padre por haber accedido a esta entrevista, hay mucha gente que espera este entrevista, porque saben que la íbamos a realizar. Así que muchas gracias, que el Señor le bendiga y le acompañe en este ministerio que está comenzando.

Yo también quiero agradecer de todo corazón a Ud., al director de la Radio, y pido a todos oración, recen por mí, recen por nuestro Consejo General, recen por nuestra Asamblea, que todavía está en camino; recen por toda la Familia Vicentina por todo el mundo y con mucha confianza que juntos podamos hacer algo lindo para Dios y para los pobres.

Muchas gracias.

Entrevista con el Superior General, P. Gregory Gay

Entrevista con el Superior General, P. Gregory Gay

IMG_7630Unos dias antes de terminar su mandato como Superior General, el padre Gregorio Gay concedió una entrevista al P. Luis Chávez de la Provincia de Chile, para la Radio Vicentina. El padre Carlos de la Rivera, director de ese medio de comunicación nos comparte la entrevista que damos a conocer a continuación:


Estamos con el P. Gregory Gay, Superior General de la Congregación de la Misión. Estamos en la Asamblea General, la 42ª. Asamblea General y el Padre termina también con esta Asamblea, su mandato como Superior General… así que queremos hacerle esta entrevista especial para la Radio Vicentina y también ´para la página web de la Provincia de Chile. Muchas gracias por acceder a esta pequeña entrevista.

Mucho gusto, Padre Lucho, por la oportunidad de hacer esta entrevista para Radio Vicentina y también para la página web de la Provincia de Chile. Es un gusto el poder compartir y responder lo mejor que pueda a las preguntas que tú tienes.

La primera pregunta que se me viene a la mente es ¿Cómo se siente Ud. En el inicio de esta Asamblea -aunque ya llevamos un par de días- y también a unos pocos días de concluir su mandato? 

Bueno, al principio de la Asamblea siempre hay un poco de ansiedad… pero no mucho… Yo sé que entre el Consejo General y la Comisión Preparatoria y todo el trabajo que ha realizado la Comisión técnica junto con el equipo aquí de la Universidad De Paul, está bien organizado. Y cuando está bien organizado uno se siente más tranquilo y puede entrar en pleno en lo que estamos realizando. Siempre el primer día y también el segundo puede ser un poco difícil porque tenemos que ir aprobando directorios y cambios que, a veces, puede ser difícil, porque hay cohermanos que no entienden bien los cambios o no se han preparado bien para la Asamblea o tienen una visión diferente de los demás, en cuanto a la dirección que queremos dar a la Asamblea… entonces hay, yo siento, en este momento, un poco de tensión, pero gracias a Dios, hemos pasado esta etapa más tranquilamente, más fácil de lo que yo esperaba… 

Y ahora estoy acercándome a los días de la elección del nuevo superior General, aunque no he tenido mucha oportunidad de pensarlo, porque entre el principio de la AG y el día de la elección, el General tiene muchas intervenciones… He tenido la misa de apertura, he dado una conferencia hoy acerca de toda la Congregación: dónde estamos y a dónde vamos; luego tengo que dar unas orientaciones referente a la elección del superior General, vicario general y asistentes y una intervención más que tendré respecto de un proyecto que yo quiero presentar a la Congregación por los 400 años… Todavía tengo mucho trabajo por realizar, lo que es bueno porque ocupa un poco de tiempo… y siendo el presidente de la Asamblea y por lo tanto presidente de la Comisión Central, eso ocupa tiempo; por ejemplo ahora tuvimos una reunión que comenzó a las 8.15 y terminó después de 1 hora y 45 minutos… Pero me siento bien y tranquilo. Vamos adelante, porque está todo bien preparado y yo siento que los cohermanos están entrando (en el ritmo de la Asamblea) y sobre todo, me llama la atención el intercambio de unos con otros, de diferentes culturas e idiomas y hay un sentido de familia entre nosotros. Es bonito ver que cada uno no se va a quedar sólo con su propio grupo, sino que se hace el intento de conocer otras realidades… es bonito eso…

Y el hecho de estar en mesas redondas y cada día en una mesa distinta, enriquece lo que se puede compartir… la experiencia.

Sí, ésa es una metodología que hemos mejorado, porque antes tuvimos mesas redondas en la reunión de visitadores en Nueva York hace tres años, pero la idea es continuar con las mesas redondas, pero haciendo cambios de mesa, cada día, para que uno vaya conociendo mayormente a otra gente. Hay algunos cohermanos que pueden manejar uno, dos o tres idiomas y se ha apuntado a eso, a que se tenga la oportunidad de comunicarse con grupos más grandes…

Bueno, ésa ha sido mi experiencia, he podido retomar por ejemplo el francés he podido compartir con más gente… me he hecho muy amigo del visitador de Vietnam, por ejemplo, que también habla francés…

Otra pregunta, ¿Qué balance hace de su gestión? ¡Qué es lo más negativo que experimentó en estos años y qué fue lo más positivo?

Lo más negativo… bueno no sé si tan negativo… fue la frustración que uno va sintiendo al querer ir moviendo la Congregación a una visión más amplia de lo que somos: una Congregación internacional y una Congregación misionera, como he mencionado claramente hoy… Y como he mencionado, tal vez hay dos factores, porque apareció también en el diálogo: la actitud muy provincialista de algunos y también el individualismo… esto hace más difícil vernos como una Congregación internacional… Pero algo concreto positivo es lo que yo decía antes: hay un intento de ir conociendo a otros, más allá de mi círculo, más allá de mi provincia, más allá de mi conferencia de visitadores, más allá de mi propio país… eso para mí algo muy significativo… pero (el individualismo) ha sido una frustración… Y entre las cosas positivas… bueno yo he sido animado, desde el principio, por los visitadores el 2004 y he continuado esto el 2010: el hacerme presente en las provincias con las visitas, porque he descubierto con mayor profundidad el carisma; he conocido mejor la Congregación de la Misión y muchas veces las provincias desde sus periferias y esta experiencia me ayuda a tener más elementos para discernir y tomar decisiones, cuando hay momentos difíciles en el Consejo, hablando de una situación u otra, de una provincia u otra, de un cohermano u otro.., Entonces las visitas han sido para mí, tal vez, unas de las cosas más positivas… Bueno, hay otras cosas, pero tú me dijiste lo más positivo y lo más negativo…

En breves palabras, ¿en qué estados e encuentra en este momento, la Congregación de la Misión?

Esta es una pregunta que me han hecho también otros “periodistas”, como el cohermano que me entrevistó anteriormente y bueno… son preguntas lógicas y uno tiene la oportunidad de hacer un comentario, después de 12 años, de cómo está la Congregación. Como ya dije, yo tengo esperanza, porque yo veo entusiasmo… yo veo una actitud de ir abriendo caminos, de tomar direcciones que no hemos tomado mucho hasta el momento… por ejemplo este reto que los del norte permitan a los del sur que vayan a evangelizarlos, tal como los del norte han evangelizado antes a los del sur… veo esto como un desafío y algo que va a suceder y está sucediendo. Esto me da mucha esperanza… Algunos, sobre todo los que (en sus provincias) tienen mayor número (de miembros), lamentan que estemos disminuyendo, pero es relativo, en algunas partes es así, pero en otras partes estamos creciendo. Cuando tenemos una visión más internacional, tenemos que alegrarnos, porque la Congregación no está muriendo, la Congregación está bien viva y (ha sido) gracias a los compromisos que ha tomado en diversos lugares, gracias a la creatividad, en colaboración con la Familia Vicentina.

Una pregunta que puede ser difícil de responder es con respecto a la elección del próximo superior General… Según su opinión ¿cuáles deberían ser las principales fortalezas que debe tener el nuevo superior General para enfrentar los desafíos actuales?

Es difícil decirlo, es verdad, pero tengo que decirlo, porque en estos días debo dar una orientación a todos para la elección del superior General, del vicario general y de los asistentes. Y voy a plantear lo que yo veo, de acuerdo a las necesidades de hoy día… Puedo mencionar ahora mismo algunas cosas, porque además algo he dicho también al presentar mi visión d ela Congregación en este momento…. (El nuevo superior General), definitivamente, tiene que ser un cohermano “en salida”, dispuesto a salir, a ir a donde estamos, encontrarse con los cohermanos, con la Familia Vicentina y realmente a estar en medio de todos… yo he intentado en mis 12 años cambiar la imagen que se tiene del superior General, muchas veces en un pedestal… yo siento que debe ser visto como un hermano entre otros, con una misma misión, que es la de evangelizara los pobres, consciente de que es el responsable último de la Congregación, pero siempre bien apoyado, por un lado por la Congregación, por los visitadores, por el propio Consejo General y por los líderes de la Familia Vicentina, que se está consolidando cada vez más, por lo que (sus líderes)se sienten cada vez más libertad para expresar por donde tenemos que ir como Familia Vicentina.

Bueno, quizá Ud. lo tiene reservado para una homilía o discurso final, pero ¡cuál sería sus testamento o sus palabras para la Congregación de la Misión y para la Familia Vicentina?

Yo tengo una misa el día de la elección del nuevo superior general y en parte yo creo capto lo que tú estás preguntándome Lucho, pero yo soy un hombre lleno de entusiasmo y de mucho celo apostólico y con un deseo de trabajar en comunidad para la misión, comunidad en misión y junto con otros, especialmente de la familia vicentina. Mi esperanza es que el próximo superior general y su consejo sean personas que vienen de la misma línea de hace varios años, no sólo de mis 12 años, sino también desde los tiempos del Padre Maloney, la idea de trabajar más en conjunto, una misión compartida, donde podemos ir realizando lo que el Espíritu inspiró realizar a San Vicente, especialmente ahora que estamos celebrando 400 años (del carisma). Es increíble pensar que el carisma sigue vivo y nosotros tenemos la responsabilidad de seguir adelante, como yo mencioné en mi homilía al abrir la Asamblea. Vamos adelante! 

¿Durante estos 12 años hubo alguna cosa que Ud. se propuso y que no la pudo realizar?

Sí, bueno que yo no propuse pero mi consejo había propuesto basado en lo que habíamos escuchado en la asamblea general de 2010, uno era el deseo de hacer tal vez un proyecto o un centro para apoyar a cohermanos en dificultad. Existen en algunas partes en el mundo centros para ayudar a sacerdotes en estas situaciones, pero por ejemplo íbamos a comenzar con un proyecto piloto en América Latina donde hay programas, pero programas donde hay una abundancia de personas esperando entrar y nosotros habíamos pensado tal vez en que nosotros mismos hubiéramos podido ofrecer para poder ayudar, apoyar a nuestros cohermanos, a nuestros misioneros, pero aunque la idea fue bien aceptada, no ha fructificado porque a la hora de verdad no fue apoyado.

Otro proyecto, tal vez un poco más pequeño pero yo lo consideraba… a mí me gustó.. un proyecto donde las universidades de la Congregación que son cuatro, tres en los Estados Unidos y una en Filipinas… y también hay un colegio como un tipo de universidad que estás desarrollándose en la India. La idea es que ellos comiencen a apoyar de una manera estrecha a nuestros colegios en la Congregación que es un apostolado fuerte que tienen varias de las provincias y la idea nuestra es que si se han iniciado en el carisma vicentino en los colegios -ojalá que sí- que pueden darle continuidad en nuestras universidades. Hay un esfuerzo individual de la universidad DePaul con algunos colegios nuestros pero no en la amplitud que yo deseaba, esto no ha funcionado.

Una cosa que logramos es unir las universidades, ellos han formado ahora una conferencia de presidentes. Así como tenemos las conferencias de visitadores y conferencias de provincias. Se trata de una conferencia de presidentes (de Universidades), que se reúnen una o dos veces al año, para proyectar maneras de realizar acciones en conjunto, para profundizar el carisma en las universidades. Esto si está funcionando.

Otro proyecto que dejamos y que esperamos que siga creciendo, es el proyecto del SIEV, nuestro centro de Estudios Vicentinos. Ellos tienen proyectan crear un programa on line de espiritualidad vicentina y de historia vicentina, estableciendo un magister o un grado académico, para mantener y profundizar la preparación de nuestros expertos en vicencianismo, sea los mismos cohermanos o miembros de la Familia Vicentina. Esto no ha avanzado con la velocidad que hubiésemos querido, pero ahí está y esperamos que siga adelante.

Y en cuanto a ud., su sueño para el futuro, qué le gustaría hacer, en qué obra le gustaría insertarse después de terminado su mandato?

Eso va a aparecer varias veces, tú vas a leer esto, por ejemplo en Clapvi, que me ha hecho una entrevista y ésta fue la última pregunta que ellos me hicieron y que va ser publicado en esa revista y también en Vincentiana. Ahorita estoy inscrito en un programa, un año sabático, un programa de renovación de vida espiritual, que es un plan integral, donde se profundizará en temas teológicos, espirituales y psicológicos que hay que incorporar. Pondré todo mi ser en condiciones para renovarme. Son cuatro meses en San Antonio, Texas, y se trata de un programa creado por un oblato de María Inmaculada. Ellos son los que promueven este proyecto y mi idea es que a finales de octubre -porque el programa va desde agosto a diciembre- a finales de octubre, digo, espero haber escuchado lo que Dios quiere que yo haga- Tengo muchas ofertas… definitivamente va a ser en un lugar entre los pobres, sea en una misión internacional, sea en mi propio país, donde no he trabajado desde 1985 y donde hay diferentes lugares en que hay pobres bien marginados y me gustaría tener la oportunidad de servir. O sea, donde hay provincias que necesiten misioneros, porque yo sé cuáles son. Cada lugar que yo he visitado -y he visitado muchos lugares- siempre he ido con la idea de ver si este será el lugar donde Dios me quiere… Esto al final no me ha funcionado, porque en cada lugar yo he ido me hubiese gustado quedarme ahí, porque estuve presente en muchos lugares y he visto muchas posibilidades de vivir nuestra vocación de vicentino de miembro de la Congregación de la misión.

La última pregunta, no es pregunta en realidad, sino pedir un mensaje para esta joven provincia -digo joven por la edad (de sus miembros- porque ya desde 1854 que estamos en Chile, algún mensaje para esta pequeña provincia del fin del mundo.

Yo creo que se han dado cuenta en las diferentes visitas que he hecho a Chile, yo siento un gran cariño por los cohermanos (de Chile), yo siempre he experimentado (allí) una apertura. La primera que los visité, el P. Carlos era el visitador y ahora lo es Fernando. Tal vez como es más pequeño, se me hace más fácil la familiaridad con los cohermanos, y uno se siente acogido y se siente bien. Yo quiere animarles a todos, porque tienen buenos proyectos, buenas posibilidades, tienen un deseo –veo yo- yo de hacer lo que se hace desde la realidad de la comunidad. Hay un intento de unirse y refrescarse, reforzarse mutuamente en comunidad, periódicamente. Yo creo que eso es algo muy positivo… Pero siguen marcando claramente que los proyectos que los distinguen, son de algún miembro de la Congregación de la Misión. La última vez que fui me admiró la presentación que hicieron los jóvenes, en ese proyecto -acompañados por los cohermanos- de responder a las personas en situaciones de emergencia, me impresionó mucho porque muestra un deseo de ir, cuando nace la necesidad, de responder dando de sí mismo, de una manera bien organizada. Y no lo hacen encerrados en sí mismos… Ustedes tienen una buena relación con los laicos y espero que este espíritu continúe en el futuro. Compañeros de Chile, ¡ánimo y adelante! y aunque sean pequeños… Bueno San Vicente de Paúl nos llamaba a nosotros la Pequeña Compañía y como él mismo rezaba, no importa las grandes cantidades de cohermanos, lo que queremos son buenos y santos misioneros.

Muchas gracias, muy agradecidos por esta entrevista para (Radio) Vicentina de Chile y para la C.M. presente en esa larga y angosta faja de tierra. 

Ánimo y gracias por invitarme a hacer esta entrevista, Lucho, y gracias por tu presencia aquí, junto con Padre Fernando y bueno vamos a seguir rezando para que todo vaya bien en esta Asamblea, por el bien de la Congregación, por el bien de nuestra Familia Vicentina, pero por sobre, todo por nuestros amos y señores, los pobres. 

Dios les bendiga.

Las fotos de la Asamblea? Síganos en FLICKR

Las fotos de la Asamblea? Síganos en FLICKR

Hace un tiempo tomaba meses para que las noticias de las asambleas llegaran a las provincias de la Congregación de la Misión. Ahora no sólo ha habido crónicas disponibles para cada día de la Asamblea. La Asamblea General se sigue por Flickr (Flickr es el equivalente a un álbum de fotos familiar en versión digital.)

Haga clic en el gráfico de abajo para ver cientos de fotos ya publicadas en el marco de la 42ª Asamblea General de las que muchas de las fotos, tienen sus comentarios. Estas reuniones se remontan cerca de 400 años. Si bien no tenemos fotos desde aquel momento, contamos con más de una docena de álbumes que tiene imágenes que se remontan a 1861, casi en los albores de la fotografía con la invención del daguerrotipo hacía 1839.

Para aquellos que conocen a las personas de la Asamblea 2016, los pueden ver en momentos formales y también en otras actividades. (Probablemente podríamos tener algún tipo de competencia para ver quién reconoce la mayoría de la gente) Para aquellos que no conocen a nadie por su nombre, se pueden dar una idea de cómo más de 100 miembros de la Congregación de la Misión trabajan, oran y comparten.

PD: No hay necesidad de conocer otro idioma como el francés o el español, las fotos hablan por sí solas.

Las imágenes se pueden descargar en varios tamaños.

flickr

LAS FOTOS DE LA ASAMBLEA GENERAL

https://www.flickr.com/photos/cmglobal/albums